El incremento de visitantes que se acerca anualmente a la bodega y partiendo de la tradición txakolinera de degustar en la propia bodega, ha hecho que desarrollemos un programa de enoturismo donde el visitante pueda conocer a fondo nuestros viñedos y procesos de elaboración, y degustar los vinos y destilados. Las visitas están adaptadas a distintos perfiles de cata y pueden complementarse con degustaciones gastronómicas.

